Hay que tener mucho cuidado con las lesbianas asiáticas ya que en su país no están acostumbradas a tener relaciones sexuales entre ellas y cuando vienen a occidente lo prueban y les gusta tanto que ya no quieren ni probar una polla el resto de sus vidas. Además toman el papel de macho de la relación por pura venganza contra todo lo que han vivido, calladas y sumisas en sus países de origen ante los varones.