Menudo peligro que tienen estas dos jovencitas que hasta ellas mismas reconocen que son muy putas. Estas se van de caza sin salir de casa, invitan a la presa a ver una película y entre las dos en el sofá comienza a sudar y a sentir apuro porque esta viendo como se le acerca el percal y ya no sabe ni que decir ante tan increíble situación. Lo que no sabe es que esta siendo grabado por una cámara oculta.